viernes, 1 de junio de 2018

EL OTRO LADO

SERRANO, JUAN, El otro lado, Ed. Tirano Banderas, Murcia, 2018


Mariano Sanz Navarro

Alrededor de los días finales de un familiar, Juan Serrano va tejiendo un relato intimista en el que se mezclan anécdotas y experiencias de vida, la suya y la del personaje central del relato.
Como si la presencia de un final esperado que se retrasa una y otra vez fuera premonitorio y aleccionador, el escribiente de un cierto diario- que llama soplillo-, al que la circunstancias lo encadenan, va anotando con cuidadosa atención hechos y reflexiones que la situación le sugiere. La proximidad de la muerte le ofrece excusa para la contemplación de su propio futuro, un futuro inexorable para todos.
Y surge la necesidad de recogerlas por escrito porque “la escritura es como la sangre de nuestro pensamiento” (44) y “conforme la vejez acorta nuestra talla, magnifica nuestras orejas, las engrandece, las estira como si fuesen los pámpanos de los racimos de una vid” (90).
Aunque a veces la escritura le parezca un fraude, pues busca “en las palabras escritas la razón del mundo y solo encuentro garabatos sin alma”  y su escribir devenga en “absurdo y ambivalente, bipolar y contradictorio (45).
Como en todo lo que se escribe, el relato es trasunto de la personalidad discreta y reflexiva del autor: pensamientos y recuerdos desencadenados por la proximidad del final que propician la contemplación de una realidad de la que surge la necesidad de una catarsis inevitable y provechosa. “Florecer donde uno ha sido sembrado y fenecer donde creció” (54)
Quiere dejar fluir las palabra que encabalga el pensamiento, confiando en que “el poder autónomo de las palabras saldría de mi pluma como sale el agua del manantial cansada de aguantar más tiempo bajo tierra” (70). “Más mundo tengo yo de puertas adentro, que pendoneando por diásporas y extrarradios” (99). “Me ha tocado este quehacer, simplemente por ser el marido de su hija” (100).
El relato fluye, prolijo, minucioso y extenso: una huida vana ante la muerte, “si al venir la muerte por nosotros nos ve ocupados, tal vez pase de largo” (81), porque “a la Carmen, más que estar enferma, lo que le preocupa, es ser una inútil, que todos estemos pendientes de ella” (98).
Traza un mosaico de relaciones familiares en el que se van incrustando los diferentes personajes que conformaron el universo de la mujer a la que cuida. Aparecen los recuerdos, vividos o imaginados por el autor, que pueblan los sueños de la anciana. Retazos de su vida desde la infancia menesterosa, momentos malos y buenos, guiños a la desastrosa guerra que dejó inquinas y heridos que lo serán de por vida. “Como si el que escribe fuese un jefe de estación que con su cálamo en alto detuviese la máquina del tiempo”, “escribo porque no quiero que se vaya de mi boca el meloso sabor a berenjenas con queso fundido que Marina hizo anoche para cenar” (139). A pesar de que “ya no sé si lo que escribo es lo que veo o tal vez es fruto de un sueño entre cabezadas (115).

Serrano nos muestra una vez más –ya lo hizo en Lugarde, El robo del siglo, Esta sombra no es mía, 44 mundos a deshoras, y París y Nueva York- su prosa cuidada y minuciosa que hacen la lectura agradable y propicia a la reflexión. La edición cuidada y de agradable lectura. No se la pierdan.






                                                                           

viernes, 18 de mayo de 2018

VISTABELLA, MON AMOUR


CUBERO LUNA, JOSÉ, Vistabella, mon amour, MurciaLibro, Murcia, 2018



Mariano Sanz Navarro

El autor nos presenta en esta colección de relatos, encadenados por una temática común que prima sobre la organización cronológica, una serie de vivencias autobiográficas, continuación de su obra “Memorias de un niño murciano” publicada recientemente por el mismo sello que esta, MurciaLibro.
Se trata de una colección de vívidos recuerdos narrados con una prosa cuidada y rica en matices, que no puede por menos que recordarnos algunos clásicos de la literatura infantil, especialmente ‘Corazón’ de E. de Amicis. Algunos personajes de aquella (Garrone, Robetti, Nelli, Garoffi, etc.) encontrarán un trasunto paralelo en los personajes de Vistabella que el José Cubero nos presenta en esta colección de vivencias.
Entre aventuras-desventuras infantiles, se desliza una documentada relación de hechos históricos que reflejan a la perfección el momento social de la Murcia de los años 50-60. Se trata de un viaje retrospectivo hacia la infancia-adolescencia en la que los de la época se sentirán reflejados, y las generaciones posteriores descubrirán un mundo del que hoy no quedan –afortunadamente en muchos casos, como en la política- demasiados rastros. Aparece, inevitablemente, una descripción de muchos valores del momento (amistad, solidaridad, familia), que los chicos adoptaban insensiblemente, a pesar de constituir un mundo aparte –casi marginal- al de los adultos
La narración se ve notablemente enriquecida por una pormenorizada descripción del ambiente, las calles, el río, los espacios, que proporciona un impacto visual suficiente para recorrer sin dificultad la Murcia de aquellos tiempos y sus pintorescos aledaños que supusieron, según nos relata, un espacio vital y una escuela de vida para él y sus compañeros de trapacerías.
La iglesia, (sobre todo para las mujeres, que la frecuentaban más asiduamente), el futbol y la radio con sus emblemáticas series (Matilde, Perico y periquín, El criminal nunca gana, El Tulipán negro, José Iglesias el Zorro, y tantos otros), aparecen como los únicos medios de actividad lúdica y de evasión a que la sociedad de la época tenía acceso.
Ilustra la cubierta una acertada pintura de José Franco que sitúa al lector en el centro geográfico (La plaza de los patos) de lo que han de ser las peripecias de este “niño murciano” enamorado de su barrio: Vistabella.
La edición, como ya es habitual en MurciaLibro, impecable y fácil de leer.
En resumen, una obra muy recomendable para los amantes de la pequeña historia y los interesados en conocer una parte representativa de la Murcia de ayer.





sábado, 24 de marzo de 2018

PALABRAS Y CAFÉ CON ESCRITORES


GARCÍA, PASCUAL, Palabras y café con escritores, Murcialibro, Murcia, 2017


A pesar de la poco convencional extensión de esta reseña, las palabras que aquí van, no son sino un pálido y fugaz reflejo de las muchas y muy interesantes que la obra contiene. Y que la hacen altamente recomendable.

Un magnífico trabajo, imprescindible para cualquiera que sienta interés por avizorar el panorama actual de las letras murcianas. Un prolijo esfuerzo del autor, un acierto de Murcialibro y de la ilustradora de la portada, Francisca Fe Montoya que ha sabido captar con su estupendo dibujo el espíritu que las páginas encierran. No se la pierdan.

viernes, 5 de enero de 2018

PROSAS DE ATARDECER

Mariano Sanz Navarro

Este libro de José Cubero Luna (Valencia de Alcántara, Cáceres, 1943) culmina una serie de escritos (El resplandor de la memoria, Sota de bastos, El archivo, Alevín de Franco, Memorias de un niño murciano), que abarcan también la poesía (Extremadura en la distancia) y dan el perfil de un escritor polifacético poseedor de una vena artística que se completa con el dibujo y la pintura en las que destaca de forma notable.
Se trata de un relato intimista, un diario cálido y vital que busca el encuentro consigo mismo, añorando ‘la memoria olvidada’ (46) de la propia infancia, ‘del hombre que mata al niño al olvidar su niñez’ (165), de un escritor que siempre viaja con un libro en la mano, “talismán personal que lo protege, que lo aísla, que lo deja al margen del general descuido y lo sumerge en el mundo mentido de la literatura” (69).
Como en otras obras, es recurrente mirada a la infancia de un autor que “siempre ha anhelado lo pueril, lo banal, lo que no tiene venta material, lo que nada vale para el común denominador de los hombres (61). Se trata, en este caso de las reflexiones de un escritor funcionario, “un aventurero frustrado, oficinista rebelde y soñador empedernido” (132) que podrían habérsenos ocurrido a cualquiera de nosotros: ‘Mi hijo ha logrado que pueda comprender mejor a mi padre’ (46), ‘Debo a la tartamudez una introspección perpetua, yo era el niño que se inventó a sí mismo’ (51). Su mérito estriba en que acierta a poner por escrito cosas que todos sabemos o sentimos pero que no encontramos la habilidad necesaria para plasmarlas de una forma coherente y atractiva.
Hay en este libro una madurez introspectiva que lo distancia de la anécdota vital reflejada en su obra anterior ‘Memorias de un niño murciano’. Aquí se trata de los sentimientos que el autor ha recogido a lo largo de muchos años en una trama que tiene una palpable continuidad.  Hay numerosas referencias culturales que hacen evidente su amplia formación humanística y el acervo acumulado a lo largo de muchos años, con un dominio ágil y plateresco del idioma, en ‘un juego apasionante, tenaz y rocambolesco’ (54) que atribuye a sus muchas lecturas, entre otras de Valle Inclán, y que ejerce él mismo con maestría.
Es, como las Meditaciones de Marco Aurelio, un libro para tener a mano, para echarle una mirada a cualquiera de sus capítulos encontrados al azar, sabiendo que nos inducirá a una reflexión, acerba o plácida, pero siempre cercana y útil.

El dibujo de Guillermina S. Oró refleja el mensaje que se ha de encontrar en el interior, la misma sencillez evocadora de los instrumentos de escritura que serán los mensajeros de la idea del autor, y Murcialibro, en su línea ascendente y cuidadosa en lo que representa el libro como objeto, componen la sinfonía exterior de esta magnífica obra.

martes, 2 de enero de 2018

SARASHINA HEIAN LEE "VAMPIROS Y OTROS RELATOS"

 Vampiros y otros relatos, de Mariano Sanz Navarro

Desde que era una joven lectora me ha gustado el tema literario de los vampiros. No sé si encuentro en esos relatos, algunos ya clásicos, una profunda aspiración humana a la inmortalidad, aunque sea a costa de parecer un murciélago sangriento, en ocasiones espléndido, en ocasiones mustio y animalesco, o por sus connotaciones eróticas, o por simple divertimento, pues si vamos a las creencias, yo no me creo que existan más vampiros que algunos que actúan a la luz del día y chupan la sangre, metafóricamente, de los seres humanos, unos en público a grandes masas desprevenidas y otros en privado a personas cercanas incautas. Quizás esa metáfora constituya el atractivo. Ya que nos van a exprimir, fantaseemos. Confieso que no lo sé a ciencia cierta. 
También hay que reconocer que el tema de los vampiros es considerado un género menor dentro de un género menor también, el de terror. Por eso me extrañó que Mariano Sanz Navarro, un escritor bastante serio, aunque haga gala de humor e ironía, dedicara un libro a este género. Los amigos siempre sorprenden con aspectos desconocidos de su personalidad, en este caso gratamente.
Es el caso que Vampiros y otros relatos de Mariano Sanz Navarro, publicado por Murcialibro este año que ya se acaba, contiene notables cuentos de vampiros, pero también otros que no lo son propiamente. Estos pertenecen a la segunda parte del título: "...y otros relatos". Sin embargo, todos tienen en común dos aspectos que caracterizan a los relatos clásicos de vampiros: la melancolía y el misterio. 
 Los relatos que son propiamente de vampiros en este libro son tres, los tres contados en primera persona desde el punto de vista del afectado de vampirismo, un enfoque que los envuelve de calidez humana dentro de la frialldad del tema. Ellos en realidad creen ser personas normales que tienen una “rareza”, algo que no los aparta del mundo ni del género humano. Los puedes comprender y apiadarte de ellos. En el primero, "¿Vampiros?", un profesional que viaja a Sudamérica es atacado por un murciélago chupasangres. Su deriva hacia el vampirismo es negada una y otra vez a pesar de la evidencia y de las muchas referencias literarias y cinematográficas que le vienen a la memoria. Tal parece que le rebate a un oyente imaginario el hecho de que es un vampiro. 
El segundo relato es entrañable y tierno. ¿Cómo resistirse a un ser que nace con rasgos animalescos y resulta ser un híbrido extraño que se asombra de un verdadero vampiro al que considera “Un tipo raro”. Y el tercero, “Experiencias”, es sin duda el más misterioso. No siempre el vampiro es un tipo gótico. Hay que estar alerta; los vampiros modernos salen por la noche… a bailar en las discotecas. Este relato me hizo acordarme de una película australiana de culto, “Lo que hacemos en las sombras”, la película de vampiros más divertida de la historia del cine. Sólo que el relato de Mariano Sanz Navarro no es divertido, es muy triste en realidad.

Los relatos que vienen a continuación son variopintos, pero realmente interesantes. Homenajes literarios, como “La desaparición del doctor Pasavento” o “El Médano del Loro”, relatos de costumbres, que no renuncian al misterio, como “Leo”, ni a la crudeza de ciertos hechos, como “Broc”. Pero para los melancólicos irredentos, tenemos un paquete especial de recuerdos y anécdotas populares. “Cochise” relata la venganza de un desheredado, “Los feos”, recuerdos de un tiempo lejano de infancia, “Jueves al mediodía” la remembranza del mercado semanal en un lugar emblemático de nuestra ciudad, con un atento observador adolescente. Y así unos cuantos más que harán pasar un buen rato a quien se acerque a su lectura.

Personalmente, recomiendo el descubrimiento de Mariano Sanz Navarro como narrador de piezas breves. Es que no quiero decir cuentista, no vaya a ser que me lo tome a mal. Le tengo muchísimo aprecio, como persona y como escritor.

El texto original puede verse en el blog de Sarashina:  




viernes, 29 de diciembre de 2017

VIRAZÓN

GUTIERREZ, LOLA, Virazón, Murcialibro, Murcia, 2017

Mariano Sanz Navarro

Para los que somos de tierra adentro el mar representa la fascinación de lo desconocido y peligroso, el misterio de países lejanos y gentes exóticas a los que solo se puede acceder mediante penosas singladuras llenas de riesgo y preñadas de aventuras. La literatura de viajes nos evoca el espíritu de unas personas dotadas de arriesgado espíritu aventurero que las hacen diferentes a los demás mortales. En la memoria permanecen historias encontradas en los libros, que poblaron nuestra infancia de héroes, como el capitán Nemo o Simbad el marino. Más tarde conocimos el periplo de Odiseo y las aventuras de  Hornblower, salido de la genial pluma de Cs. Forester, que nos permitieron viajar con la imaginación y participar en la gloria o las desventuras de esos titanes que hicimos para siempre nuestros.
A ese mundo de aventuras, a veces de tragedia, nos acercó Lola Gutiérrez con su novela Playa de Poniente, la historia del naufragio del Sirio, ocurrida en 1906 en la vecindad del Cabo de Palos. Una historia de solidaridad horizontal poco conocida hasta entonces.
En esta nueva novela, de título huracanado, Lola nos lleva, acompañando a su personaje Jesús Casimiro Gutiérrez Cortés, que “había oído hablar tanto de él [océano] que ya era hora de dejar de imaginarlo”, a una aventura trasatlántica que lo transportará desde Torre pacheco en Cartagena, hasta Nueva España.
Con un estilo que ya nos había mostrado en su novela anterior, y un probado conocimiento del mundo marinero, establece cierto paralelismo entre la época actual y el siglo XVIII. La novela avanza en dos niveles sosteniendo un ritmo que hace al lector mantener la atención cautiva  de ambas tramas, con un ritmo ágil en el que la acción no deja lugar a la pausa. De su mano recorreremos, durante el reinado de Carlos III, Santiago de Cuba, La Habana, Veracruz y las tierras de Méjico en busca de los Dragones de Cuera, un esforzado cuerpo de élite al que el protagonista, Jesús, aspira a pertenecer.
Como en toda buena novela de aventuras, hay amores, “desear a una mujer te llena de congoja, te hace perder la razón” (94), peligros “En un barco, o piensas siempre en lo mejor o acabas volviéndote loco”, lances de armas, misterio, personajes malvados que recibirán su inexorable castigo, y un final feliz, al que no escapan reflexiones sobre la condición social de la “conquista”: “Los frailes que llegaron a evangelizar en América denunciaron la condición de esclavos en la que vivan los nativos”. (48) Reflexiones a las que no son ajenos los personajes de época actual, que nos han ayudado a desentrañar el misterio del libro descubierto por casualidad en el alfeizar de una ventana.
La edición, que mejora notablemente la anterior Playa de Poniente, corre a cargo de Murcialibro, con una portada original y evocadora de Javier Lorente. Un conjunto atractivo que hacen al libro objeto de deseo. Un magnífico equipo, Lola, Javier Lorente y Murcialibro.





miércoles, 13 de diciembre de 2017

ESCUCHA CATALUÑA, ESCUCHA ESPAÑA




BORRELL, JOSEP ET ALTRES, Escucha Cataluña, escucha España, Península Altaya, Barcelona, 2017.


Mariano Sanz Navarro

En cualquier debate sobre cuestiones fundamentales (religiosas, sociales, políticas), solemos contemplar (herencia del dualismo cartesiano), dos posiciones: o conmigo o contra mí. A su vez,  hay dos formas de afrontar el debate: documentarse profusamente con lo que lleva de esfuerzo y ‘espulgue’ de fuentes, o una vez adoptaba firmemente una postura en virtud de razonamientos o influencias determinadas, dedicarse a buscar concienzuda y firmemente, argumentos sucesivos que la sostengan. A este último podríamos llamarle ‘pensamiento sectario’. Vale lo mismo para posiciones religiosas, sociales o políticas. Es firme, irrenunciable e irreflexivo. Elija el sagaz lector cual de las posiciones le parece más adecuada, o adopte una tercera si tiene la suerte de encontrarla.
Viene este introito a cuento de la lectura del libro que nos ocupa, del que no me parece oportuno hacer critica personal, dada la extraordinaria sensibilidad que el tema ha despertado en Cataluña y aún en el resto del territorio, hasta hoy llamado España. Me limitaré a entresacar algunos párrafos del mismo y que el sagaz lector extraiga de ellos sus propias consecuencias y se anime a leer el resto.
Téngase en cuenta que el libro está publicado en el mes de Septiembre del presente año (2017), antes de que se produjera el referéndum que unos consideraron legítimo y otros no. Por cierto, con referencia a los referéndums, anticipo: Artur Mas, en entrevista para TV3 a finales de 2011, se manifestaba contrario a la celebración de un referéndum porque “dividiría el país en dos”, y Jean Charest, ex primer ministro de Quebec, durante una visita a Barcelona en 2015: “Los referéndums no son la panacea: dan una respuesta, pero también dividen, bloquean, crean tensiones, dejan heridas”. P. 22

He aquí algunas frases del libro:
·  Nuestra posición compartida está claramente expresada en el titulo y subtitulo del libro: reclamamos, por unanimidad, que nos escuchemos; proclamamos que la única salida es el entendimiento, y nos manifestamos sin ambages en contra de la secesión. No solamente no somos independentistas, sino que nos oponemos a un referéndum que no sea legal. P.10
· En el acto[1], destacados juristas subrayaron el callejón sin salida en el que el independentismo ha colocado a Cataluña y rechazaron la absurda comparación entre la democracia española y Turquía que Puigdemont, un personaje inmune al ridículo, habia hecho en unas conferencias en el extranjero. El llamado procés (proceso) hacia la independencia de Cataluña se dirige a marchas forzadas hacia ese callejón sin salida en medio del entusiasmo de muchos, el expreso rechazo de unos pocos, el hastío y el silencio más o menos temeroso de otros, la sorprendente falta de reacción en el resto de España y la impasible actitud de su gobierno. P.16
·  La sociedad catalana está dividida en dos mitades respecto a la cuestión de la independencia. En Cataluña el ambiente se enrarece por momentos, las familias y los grupos de amigos son ya incapaces de discutir razonablemente sobre las ventajas y los inconvenientes de la independencia. P.17
· Estamos convencidos de que levantar una barrera política entre Cataluña y España sería una especie de automutilación, implicaría una pérdida de oportunidades para los jóvenes profesionales catalanes, tendría costes inmediatos muy grandes y beneficios muy inciertos a largo plazo. P.19
·  Los gobiernos del PP han hecho de pirómanos y ahora no quieren o no saben, hacer de bomberos. Contra la supuesta insolidaridad y egoísmo de los catalanes, hemos presenciado la recogida de firmas contra determinados artículos del Estatuto de Cataluña que, con la misma redacción exacta, no fueron recurridos para otras autonomías. Estoy convencido de que la demanda de independencia ha sido para la sociedad catalana una forma de canalizar la frustración social creada por la crisis. P.34
· Dentro de su nueva estrategia de acercamiento a Cataluña, Mariano Rajoy la visitó en Marzo de 2017 para prometer, publica y solemnemente, inversiones importantes, del orden de 4.200 millones de euros en la aceleración de las obras del corredor mediterráneo. A las dos semanas de este solemne anuncio, se presentaban los Presupuestos Generales del Estado y no aparecieron por ninguna parte esas inversiones. Un par de semanas más tarde, como precio del apoyo del PNV a la aprobación de esos Presupuestos, una cantidad de dinero superior a la prometida a Cataluña fue a parar a la autonomía menos solidaria de España. Hasta la fecha, ni el Gobierno, ni el PP han dado ninguna explicación sobre este hecho. ¿Sobre qué base se puede creer en promesas futuras? P.36
· [Muchos ciudadanos de Cataluña] Se sienten frustrados, engañados, discriminados y maltratados. Muchos se han convencido de que el Estado español no defiende sus intereses o, peor aún, les es hostil. En política, la percepción es más importante que la realidad. P.38
·  La ruptura unilateral no es posible ni conduce a ninguna parte. Y los catalanes de buena voluntad y de seny deben comprenderlo y buscar alternativas realistas. Pero el inmovilismo tampoco es una solución. Una de las más poderosas e importantes razones por las cuales una independencia declarada unilateralmente no conduce a ninguna parte es porque implicaría la salida de Cataluña de la Unión Europea y, en consecuencia, del euro. P.39

Y así sucesivamente.






[1] Celebrado en el Colegio de abogados de Barcelona por la asociación cívica Portes Obertes del Catalanisme el 11 de MAYO DE 2017 para presentar el manifiesto Contra la ley, no; solo con la ley, tampoco, en el que se decía: ‘La llamada a la desobediencia tampoco ayuda a resolver los problemas y además, degrada nuestras instituciones de autogobierno […] y deteriora la convivencia democrática’.